lunes, 14 de julio de 2008

Día 1: El inicio de todo (sólo que todo se inició mucho antes)


"Me concentro dócilmente en la cuestión de por qué los lavabos americanos siempre nos parecen enfermerías para la ansiedad pública, el sitio para recuperar el control."

En el fondo soy una chica de gustos muy típicos y mi lugar preferido para leer es el sofá del comedor. Cada mañana cuando me levanto cojo unos cuantos libros y los llevo a la mesita que hay delante del sofá del comedor, que también me sirve para estirar las piernas siempre que no haya invitados. Suelo leer más de un libro a la vez y esto explica que tenga que cargar de mi habitación al comedor, y posteriormente del comedor a mi habitación, libros, así en plural; no quiero tener que levantarme del sofá (que desengañémonos es donde hago vida) para tener que ir a buscar el libro que me apetece leer en aquel momento. Y es que los voy alternando de forma compulsiva: puedo leer diez minutos de uno, luego diez minutos más de otro, y finalmente diez minutos más de un tercero. Y no es plan tenerme que levantar cada diez minutos. También queda descartada la opción de dejarlos durante la noche en la mesilla del comedor, porque me puede apetecer leer algo en la cama antes de acostarme o antes de levantarme.

Ya hacía más de una semana que iba cargando de aquí para allá 'La broma infinita' a pesar de su peso y a pesar de no haberlo empezado aún. Y es que otra cosa que debéis saber es que no sólo voy cargando de aquí para allá los libros que estoy leyendo sino también los que quiero empezar en breve. Y de nuevo los tengo que tener a mano para si me apetece empezarlos en cualquier momento. Hoy por fin me he decidido empezarlo, después de año y medio de haberlo comprado (sé que hace año y medio porque sé que lo compré después de leer 'Extinción' y 'Extinción' lo leí en el diciembre del 2006), porque sé que tiene que ser ahora o nunca. Tiene que ser este verano o nunca. Ya hubo un tímido intento antes que se quedó en nada, pero esta vez estoy determinada a conseguirlo. Tengo unos dos meses por delante. No empecé tan pronto empezó el verano porque tenía que prepararme y una forma de prepararme ha sido ido postergándolo para leer un libro también considerablemente gordo que no me ha acabado de gustar ('Ahora es el momento' de Tom Spanbauer) y así, de un modo retorcido, por contraste o comparación, ir aumentando mis ganas de leer David Foster Wallace. Me esperan exactamente 1208 páginas. Deseadme suerte. Porque estoy convencida que la necesitaré.

3 comentarios:

Maravilloso Desgarro dijo...

Si voy a empezar a leer tu experiemento pues que sea del día uno.
Terminaré leyendo lo que tú opinas de DFW, porque en definitiva no pude leer Extinsión... sorry. Pero allí vamos, no me doy por vencida. En algún momento caigo.

Carlos dijo...

"Extinción" se me resiste a mi también. Pero es cuestión de tiempo.

edegortari dijo...

Encontré tu blog y estoy leyendo ahora La broma infinita acompañándome de tu experiencia. La verdad te agradezco mucho tu blog.