martes, 22 de julio de 2008

Día 9: Confesiones

Leyendo 'La broma infinita' no puedo dejar de pensar cuánto de sí mismo puso David Foster Wallace en esta novela. Y especialmente cuánto de él mismo hay en Hal Incandenza. No puedo evitar esta comparación porque la madre de Hal es una fanática de la gramática que sutilmente de una forma pasivo-agresiva empuja a sus hijos a conseguir éxitos académicos (especialmente en el campo de la gramática) de los que ella pueda sentirse orgullosa. Y, según lo que cuenta DFW en las notas de pie de página del ensayo sobre el diccionario del recopilatorio 'Hablemos de langostas', su madre en la vida real era clavadita. Esto de intentar encontrar detalles de la vida real de los escritores en sus obras es algo que no suelo hacer casi nunca. Normalmente me interesan las obras y no los escritores. Esto se explica porque me puedo enamorar de muchos escritores como escritores, pero sólo me he enamorado de un escritor como persona y éste es David Foster Wallace, pero es que es imposible leer sus ensayos y no enamorarse de alguien tan neurótico como él. Luego, hay unos pocos escritores de los que no me he llegado a enamorar, pero de los que me encantaría ser su amiga para toda la vida, básicamente Franz Kafka (porque me reconozco tanto en sus diarios y cartas que me da miedo) y Nick Hornby (porque tiene que ser un trozo de pan, divertido, sincero e ingenioso). Y ya basta de confesiones por hoy.

12 comentarios:

Maravilloso Desgarro dijo...

Yo estoy perdida y absolutamente enamorada de un personaje de novela, se llama Benjamín Malaussene, vive en Belleville en Francia y es un imán para las desgracias.

Su papá-autor es Daniel Pennac, a quien admiro y adoro, y podría considerarme fan, pero todavía no lo amo, lo conozco muy poco y tampoco me apatece indagar mucho.

Resulta que de los escritores que me satisfacen y admiro no indago mucho.

Pero cuando un autor me perturba de algún modo entonces quiero averiguar hasta qué cereal desayuna... en esos casos estoy con Chuck Pallahniuk y Bret Easton Ellis, el primero me parece un repugnante adorable y el segundo me parece un repugnante detestable, pero me gusta como escriben ambos.

Núria dijo...

Yo tampoco suelo indagar mucho en la vida de los escritores, más allá de cuatro datos básicos. Lo que pasa es que hay escritores que te explican cosas muy personales sobre su vida privada (como DFW en sus ensayos o Nick Hornby en sus escritos sobre música o sobre libros) que pueden hacer que me enamore de ellos o como mínimo que quiera conocerlos más como personas. Es curioso que si no leo ningún escrito más o menos autobiográfico suyo no me pasa, pero si lo leo ya estoy perdida... ;)

Tengo curiosidad por leer algo de Pennac, pero en la biblioteca no tienen ninguno de los que has leído y, como de momento tampoco me atrevo a arriesgarme a comparar uno, no sé por cuál empezar y estoy paralizada sin decidirme.

Maravilloso Desgarro dijo...

No puedo ayudarte mucho porque de Pennac sólo he leído sus cinco novelas de la saga malausseana, estoy por retirar de la Librería "Como una novela" que es tipo ensayo sobre la lectura y sobre escribir. Ya estoy lista para leerlo. La otra novela que sé qe tiene se llama El dictador y la hamaca, pero no la he leído.

Éntrale a la saga: dale con La felicidad de los ogros, lo peor que puede pasar es que no te guste y ya (y aún así yo lo volvería a intentar luego)

Carlos dijo...

Malaussene es genial. Absolutamente genial.

"Como una novela" es un libro estupendo.

"El dictador y la hamaca" es en cambio el que me ha parecido menos interesante, hasta el punto de abandonar (temporalmente) su lectura.

Maravilloso Desgarro dijo...

Ves Núria?
Entrale a la Felicidad de los Ogros!

Núria dijo...

Vale, vale, me habéis convencido, pero sólo a medias, sólo para leer uno de los que hay en mi biblioteca, que aún me tiene que llegar un pedido de libros y aún tengo que pagarlo y a este paso me voy a arruinar.

En mi biblioteca tienen 'El dictador y la hamaca' (que parece que ya queda descartado), pero también tienen 'Como una novela', aunque la verdad es que yo preferiría empezar con ficción al 100%. Luego tienen 'La pequeña vendedora de prosa', 'Los frutos de la pasión' y 'Kamo y yo'. Así que aún estoy dudando...

Carlos dijo...

Pues no dudes: Malaussene. Sin duda.

Núria dijo...

¿Pero cuáles de estos son de la saga Malaussene? ¿O lo son todos? ¿E importará mucho si no los leo por orden? Bueno, de momento, antes tengo que acabar 'La broma infinita' porque si empiezo a mezclar libros luego puede que sí que me quede encallada.

Carlos dijo...

El orden, a mi entender, es importante respetarlo.

1º. La felicidad de los ogros
2º. El hada caravina
3º. La pequeña vendedora de prosa
4º. El señor Malaussene
5º. Los frutos de la pasión

Hay algo llamado "El Sr. Malaussene en el teatro" que no tengo ni idea de lo que es pero casi seguro no entra en la pentalogía.

Carlos dijo...

Aprovecho para comentar que acabo de descubrir que el 12 de septiembre se publica nuevo libro de Pennac en españa: "Mal de escuela" un ensayo semiautobiográfico sobre los malos estudiantes.

http://www.casadellibro.com/libro-mal-de-escuela/2900001266884#

Núria dijo...

Carlos, muchas gracias por el apunte. Veré qué hago...

Maravilloso Desgarro dijo...

Como de momento me sujeto a un horario que me restringe ingresar a los comentarios en cierto horario no tuve chance de participar, veo que lo han resuelto solitos y sin ayuda.

Pero no me aguanto! ...pecaré de reiterativa

Núria comienza por el principio y sigue el orden con las crónicas malausenianas.

Cada novela puede funcionar por sí sola, pero si te lees, por ejemplo como hice yo, La pequeña vendedora de prosa antes de El hada carabina te spoileas horrible.. ya sabes quién vive y quién no, y es realmente una pena.. al menos así lo fue en mi caso: me enamoraba de un personaje ya con la nostalgia de que no lo volvería a leer más adelante, lo leía con tristeza... y yo no soy Unamuno para andarme por allí despechada porque sé el destino de un personaje mientras ese personaje se dirige hacia su sino sin tener ni idea de dónde terminará... guaaaaa

¡léelos en orden!

Básicamente es así porque los personajes tienen continuidad en las novelas.

La gente entra en la vida de Malaussene y por lo general se queda.

Él nos atrapa y nos hace formar parte de su tribu....